La búsqueda de nuevas fuentes de difusión y de nuevas herramientas y
canales de comunicación política es algo consustancial a la política,
especialmente en tiempos de elecciones.
Uno de esos canales, el comic, explorado en los Estados Unidos y
Francia, con mucha tradición y una buena indústria, ya es algo habitual, pero
no lo es tanto en el resto de países.
Conocer la vida de un político, o sus ideas, o sencillamente ver a tu
superhéroe de comic preferido aparecer en una viñeta con un candidato hace que
la visibilidad de ese político aumente exponencialmente, que llegue a un
público al que seguramente no podría llegar de muchas otras formas. En muchos
casos, si el comic es positivo y no satírico, muchos lectores se pueden sentir
identificados emocionalmente con ese candidato si aparece al lado de sus
héroes.
En algunos casos, como indican en un artículo de Quilmes presente, el paso de los políticos por los comics no
ha sido meramente anecdótico y, a veces, inspiraron biografías dibujadas o
historietas que sirvieron como complemento a una campaña electoral o retratos
humorísticos y a veces satíricos que han formado parte de los grandes reclamos
en festivales internacionales de cómic y en librerías. También para muchos
editores las vidas de estos líderes han inspirado títulos y hasta colecciones
que perfilan la historia de estos personajes en forma de biografía. Es el caso
de la colección "Political Power"
de la editorial Bluewater Productions, que han publicado los cómics de Ronald
Reagan, Colin Powell, Joe Biden y Barack Obama.
También Darren G. Davis dirige "Female force", una serie sobre las
mujeres, muchas de ellas dedicadas a la política, como Condoleezza Rice,
Michelle Obama, Sarah Palin y Hillary Clinton, cuyas biografías salieron a la
venta en plena campaña por la presidencia.
Así, pocas semanas después de llegar al Salón Oval, Barack Obama se
convirtió en el primer presidente electo que protagonizaba la tapa de un cómic
de "la casa de las ideas", del gigante editorial Marvel Comics. Todo
un acontecimiento mediático que agotó la tirada antes de que la historieta
saliera a la venta, y que daría la vuelta al mundo en apenas unas horas. El
resultado fue una breve historia de cinco páginas en la que el alter ego del
hombre araña, Peter Parker, se enfrentaba a un curioso percance durante la toma
de posesión del presidente, cuando un doble de Obama intenta sin éxito hacerse
con el poder.
Aunque breve, esta aparición elevaba sin duda a la categoría de héroe a Obama,
a quien Spiderman, ícono indiscutible de la cultura popular y el
símbolo más preciado de Marvel, le dedicaba guiños desde la primera página.
Pero la fascinación icónica que despiertan los inquilinos de la Casa
Blanca saltó al mundo del cómic ya en los años '60. Marvel retrató a casi todos
los presidentes norteamericanos, desde George Washington, que apareció en 1974
en las historietas de Los 4 Fantásticos, por las que también pasarían John F.
Kennedy (1963) y Gerald Ford (1977), hasta Barack Obama. Franklin Roosevelt,
Richard Nixon y Bill Clinton tuvieron su aparición junto al Capitán América
-testigo de la Guerra Fría, de la de Vietnam, del escándalo del Watergate y de
la posterior dimisión del presidente- y Ronald Reagan compartió algunas páginas
con el Increíble Hulk.
En otros países, y antes de las elecciones legislativas, Angela
Merkel vio cómo su biografía saltaba a las historietas. En
Francia, con una tradición de lectura y venta de comics, las caricaturas de Sarkozy durante la campaña electoral de 2007 llegaron a
vender 200.000
ejemplares de su biografía satírica. La vida de Sarkozy ha
inspirado otros títulos como "La face karcher de Sarkozy" (juego de
palabras que utiliza una controvertida expresión del jefe del Estado), o
"Carla & Carlito, la vie de château", uno de los cómics más
demandados en el pasado festival de Angouleme (Francia) y el último título que
inspiró el enlace del presidente con la cantante y modelo Carla Bruni. Segoléne Royal no se salvó de la sátira, pero también tuvo
su comic para "simpatizantes", titulado 'Ségo,
François, papá et moi' (editorial Hachette), un tebeo en blanco y
negro de 220 páginas cuyo autor, Olivier Faure, se valió de su afiliación al
Partido Socialista y de un formato inusual para contarnos con ternura y audacia
los detalles que condujeron a la investidura de la candidata Royal.
En Latinoamérica, Evo Morales también tuvo su aparición en el cómic junto
a Supercholita, la heroína del cómic más popular de Bolivia, a
quien el presidente pidió ayuda para sacar al país de la crisis. En España, durante
las generales de 2008 salieron al mercado dos libros en formato cómic de Grup
Editorial 62 (Comic Books). Uno, con el título “La
EsPPaña
de Rajoy“, cuyo autor es Enric Sopena y cuenta con las ilustraciones
de David Ramírez. Y, el otro, “La
EZpaña
de ZP” de César Vidal e ilustrado por Franfer.
Los comics han sido a menudo instrumento para la propaganda ideológica, a veces buscado por gabinetes de comunicación, a veces querido por los editores o los dibujantes, a veces tan solo realizados para conseguir dinero aprovechando las campañas. Pero hay que admitir que es un nuevo público, que los comics pueden humanizar a los candidatos, mostrándolos más o menos naturales o más o menos poderosos. Y es un público importante, cada vez más, al que se suele dejar de lado a la hora de pensar en marketing electoral.
Además, que pensaríamos como electores si en
nuestro comic favorito apareciera esta imagen?:
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